Autor: Gabii
Fecha de publicacion: Lunes 29 de septiembre del 2025
La historia de Torreón, Coahuila, no solo se cuenta a través de sus calles, plazas y edificios visibles. Debajo del trazado urbano, existen restos de una infraestructura subterránea que ha despertado la curiosidad de investigadores, cronistas y habitantes.
Existen referencias sobre túneles subterráneos en el centro histórico de Torreón, particularmente en zonas cercanas a edificios emblemáticos como la Plaza de Armas, el Casino de la Laguna y antiguos recintos religiosos. Aunque no hay documentación oficial que explique de forma concluyente el origen y propósito de estas construcciones, algunas versiones apuntan a que podrían haberse utilizado como rutas de escape, pasadizos de comunicación entre propiedades, o incluso como sistemas de ventilación o drenaje.
Otra hipótesis sugiere que algunos de estos túneles fueron construidos durante la época porfiriana, cuando Torreón vivió un auge económico y urbano impulsado por el desarrollo ferroviario y la industria algodonera. En ese contexto, estructuras subterráneas podrían haber servido como espacios de almacenamiento o como parte de redes de servicio ocultas, aunque no existen registros arquitectónicos detallados que lo confirmen.
Al margen de los usos prácticos que pudieron tener, los túneles subterráneos de Torreón han dado pie a diversas leyendas urbanas que circulan desde hace décadas. Una de las más recurrentes habla de una red de túneles secretos que conectaba antiguos templos con estancias privadas, y que habría sido utilizada por personajes influyentes durante tiempos de conflicto social.
Otra narrativa popular menciona la existencia de túneles que servían para transportar oro o armas durante la Revolución Mexicana, en especial durante la presencia de las tropas de Francisco Villa en la región lagunera. Aunque no existen pruebas materiales de estos relatos, forman parte del imaginario colectivo y se transmiten en charlas familiares, relatos escolares y recorridos culturales.
También existen versiones que vinculan los túneles con actividades clandestinas ocurridas durante la época de la prohibición o el auge de los casinos. Algunos vecinos del centro histórico aseguran haber encontrado accesos bloqueados en sótanos de antiguas casonas, lo que alimenta aún más las especulaciones.
Si bien muchos de los túneles permanecen inaccesibles o clausurados por razones de seguridad, en algunos edificios antiguos aún es posible observar vestigios de estas construcciones. Por ejemplo, en el área cercana a la antigua Estación del Ferrocarril y algunos inmuebles patrimoniales del centro, se han documentado entradas selladas o tramos visibles de pasajes subterráneos.
En la actualidad, algunos colectivos culturales y cronistas locales han intentado trazar rutas históricas que integren estos elementos del Torreón subterráneo, combinándolos con visitas a sitios de valor arquitectónico o interés histórico. Estas rutas suelen centrarse en las calles aledañas a la Plaza Mayor, el Teatro Isauro Martínez y otras construcciones representativas de la época dorada de la ciudad.
Aunque no se trata de recorridos turísticos formalizados ni abiertos al público de forma permanente, sí representan una alternativa para quienes desean explorar aspectos menos visibles de la ciudad y conocer fragmentos de su historia desde una perspectiva distinta.
Los túneles subterráneos de Torreón forman parte de un patrimonio material e inmaterial que aún no ha sido completamente documentado ni protegido. La falta de estudios arqueológicos o arquitectónicos profundos, junto con el crecimiento urbano y las remodelaciones, ha contribuido a que muchos de estos espacios permanezcan olvidados o en riesgo de destrucción.
Desde el punto de vista cultural, estos túneles y las leyendas asociadas ofrecen un punto de partida para reflexionar sobre las formas en que una ciudad guarda su historia en capas invisibles. También abren posibilidades para iniciativas de rescate, investigación y divulgación que puedan integrarse a los esfuerzos locales por conservar la memoria urbana.
El interés por el Torreón subterráneo ha crecido entre residentes, investigadores y visitantes que buscan conocer aspectos menos evidentes del pasado lagunero. Aunque gran parte de esta red de túneles permanece en el ámbito del rumor y la especulación, su existencia apunta a una dimensión poco explorada del desarrollo histórico de la ciudad.
Explorar estos temas permite ampliar la mirada sobre Torreón, más allá de sus calles visibles, y reconocer que muchas ciudades guardan parte de su identidad bajo tierra, entre muros sellados, relatos orales y estructuras olvidadas.